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Septiembre 2020

Mensaje especial para todas las iglesias y filiales del país de la IASDMR.

 

Apreciado hermano (a). Joven o Señorita que sigues estudiando nuestra lección de escuela sabática por buen tiempo, y aun no has dado el paso de sellar un pacto con el Señor, ahora es el momento para que consideres como el Señor te está hablando ahora.
     La tempestad se avecina y debemos prepararnos para afrontar su furia mediante el arrepentimiento para con Dios y la fe en nuestro Señor Jesucristo. El Señor se levantará para sacudir terriblemente la tierra. Veremos desgracias por todas partes. Miles de barcos serán arrojados a las profundidades del mar. Armadas enteras se hundirán, y las vidas humanas serán sacrificadas por millones. Estallarán incendios inesperadamente y no habrá esfuerzo humano capaz de extinguirlos…El fin está cerca, el tiempo de gracia termina. ¡Oh, busquemos a Dios mientras puede ser hallado, llamémosle en tanto que está cercano! —MJ. 87. (EUD 24.1).
El propósito que Dios tiene en los grandes sucesos que ocurren en nuestro mundo;
      Dios tiene un propósito al permitir que ocurran estas calamidades. Son uno de sus medios para llamar a los hombres y mujeres a la reflexión. Mediante fenómenos insólitos a través de la naturaleza, Dios expresará a los incrédulos agentes humanos aquello que ha revelado claramente en su Palabra. —19 Manuscript Releases .279. (EUD 27.3).
  ¡Con cuánta frecuencia oímos hablar de terremotos y ciclones, así como de la destrucción producida por incendios e inundaciones, con gran pérdida de vidas y propiedades! Aparentemente estas calamidades son estallidos caprichosos de las fuerzas desorganizadas y desordenadas de la naturaleza, completamente fuera del dominio humano; pero en todas ellas puede leerse el propósito de Dios. Se cuentan entre los instrumentos por medio de los cuales él procura despertar en hombres y mujeres un sentido del peligro que corren. —PR. 207. (EUD 27.4).
  Ya ha llegado el tiempo en que en un momento podremos estar pisando tierra firme, y en el siguiente la tierra estará moviéndose debajo de nuestros pies. Ocurrirán terremotos cuando menos se los espere. —TM.421 (EUD 25.3)
Que Dios nos de su gracia y protección, que podamos estar listos con nuestras familias y hnos. para todo lo que está por ocurrir en nuestro mundo.
Fraternalmente.
IASDMR Unión Mexicana.
‘Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe’. 1 Juan 5:4

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Entradas Antiguas

por Cezar Perez Diaz

Diciembre, 2018.

MENSAJE DE FIN DE AÑO PARA TODOS LOS REFORMADORES DE LA REPÚBLICA MEXICANA.   

Otro año de vida se ha hundido en el pasado. Ante nosotros se abre un nuevo año.

¿Cuál será su historia? ¿Qué escribiremos cada uno sobre sus páginas inmaculadas?

Eso lo decidirá la manera en que pasemos cada uno de los días.

 Comencemos el nuevo año con nuestros corazones limpios de la contaminación del orgullo y el egoísmo. Descartemos toda indulgencia pecaminosa, y procuremos ser fieles y diligentes alumnos de la escuela de Cristo. Un nuevo año abre sus limpias páginas ante nosotros. ¿Qué escribiremos en ellas? …

 Procuremos comenzar este año con propósitos correctos y motivos puros, como quienes tendrán que rendir cuenta delante de Dios. Nunca olvidéis que vuestros actos están pasando a la historia por medio de la pluma del ángel anotador. Tendréis que volver a encontraros con ellos cuando se comience el juicio y se abran los libros. …

Si entramos en relación con Dios, la fuente de paz, y luz, y verdad, su Espíritu fluirá a través de nosotros como un canal, para refrescar y bendecir a todos los que viven a nuestro alrededor. Este puede ser el último año de nuestra vida. ¿No entraremos en él con un pensamiento de solemnidad? ¿No señalará nuestro comportamiento hacia todos los demás la sinceridad, el respeto y la benevolencia? No le neguemos nada a Aquel que dio su preciosa vida por nosotros. … Consagremos a Dios la propiedad que él nos ha confiado. Sobre todo, entreguémonos nosotros mismos como ofrenda voluntaria. —The Signs of the Times, 7 de enero de 1889. {NEV 9}.

Les deseo un feliz año nuevo. El año viejo con su carga de registros, ya pasó a la eternidad. Que cada pensamiento, cada sentimiento, se dedique ahora a recordar el amor de Dios. Rememoremos una a una sus bendiciones… {ATO 13}.

 Que el comienzo de este año sea una ocasión que nunca se olvide—una ocasión cuando Cristo descienda entre nosotros, y diga: “Paz a vosotros”. Juan 20:19. Deseo a todos vosotros un feliz Año Nuevo. —The Review and Herald, 3 de enero de 1882. {NEV 9}.